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martes, 22 de marzo de 2011

El amor


El amor

Ese otro amor que se pregona, que ahora se lleva, que esta está de moda hoy es un cultivo del instante, un monumento a la superficialidad afectiva, un pasatiempo agradable que antes o después se desmorona, centrado y regido por lo sensual y placentero, producto comercializado de los modernos mercaderes de la sociedad de consumo. Este es un tipo de amor. De amor auténtico tiene poco.

El amor es compromiso, mucho más que un deseo, un apetito o una inclinación natural. Tiene tal fuerza, se experimenta con tal pasión, que bien podría decirse que se vive como un conflicto que afrenta y a la vez liga a dos seres humanos, se establece así una estrecha relación con la libertad del otro, este es el punto al que quería llegar en el amor, de ahí que este amor, el auténtico, el único que debería residir en el corazón humano, sea un amor responsable, que quiere decir tanto como que es exigente, que gravita sobre las personas, que participan de unas obligaciones.

De esta manera, el amor no se pasea como saltando de instante en instante como un tránsito puramente epidérmico que se centra sobre sentimientos ególatras sino que da de sí al máximo, como consecuencia se puede decir que el amor es un  compromiso con la libertad y con el futuro de otra persona, por la se apuesta, corriéndose, lógicamente, unos riesgos inherentes a todo comprometido.

Tiempo de poesía



Tiempo de poesia....

Peregrina de la vida soy..
caminante de mi senda.

Te encontré apostado en ella
sin saberlo... sin quererlo
en tus brazos yo me hallé...
el profundo respeto
para ser lo que siento.

He sentido tu cuerpo
la médula del viento
la dulzura, el encanto...
de un hirviente deseo...
por eso te espero
hasta mi último aliento
me entrego como soy
me doy tal cual existo
más no pongas barrotes
nunca amordaces mi canto
permíteme gozarte
pudiendo anidar...
en tu pecho.

La familia es lo más importante: ¡Cuídala!


La familia, la primera y sin duda más firme célula social, nace del ayuntamiento carnal de dos personas que mutuamente se han elegido. De su seno surgen importantes frutos culturales y los más entrañables valores del hombre: sobre la familia se estructura el sentido político y con ello la autoridad, y el sentido de la posesión y por tanto la economía.

Países que en su andadura política proclamando el amor en dispersión gratuita, tras fallidos resultados han terminado apoyando la institución familiar, pues sólo dentro de ella puede incubarse la idea de patria, ineludible sostén de toda política.

De ella a su vez, parte de la cara noble, seria y exigente, por el sólo hecho de la presencia de un nuevo ser, que implica una gama de afectos y valores, el sentimiento de maternidad capaz de transformar la psique femenenina, los sentimientos de paternidad, la sociedad familiar en donde germinan tantos valores que constituyen su acerbo cultural, la más fuerte y primaria creación del ser humano.

LA FAMILIA ES LO MÁS IMPORTANTE EN EL MUNDO, CUÍDALA.

sábado, 12 de marzo de 2011

Lo esencial... es invisible a los ojos



¡Existe una notoria confusión acerca del significado de la palabra amor!. Si hacemos la prueba de pedir definición de la misma a media docena de personas, lo más probable se obtenga media docena de opiniones distintas. Como creen que se comunica el amor, y volveremos a cosechar una amplia variedad de ideas, algunos jovencitos nunca oyen la frase "Te quiero", pero se sienten profundamente amados otros a quienes se les sumerge en afecto verbalizado, sienten que no les quieren, así pues el consejo --AME A SU HIJO-- deja a los padres en la oscuridad, no les ofrece elementos concretos con los cuales trabajar.

Para poder examinar el clima que proveemos, es necesario que sepamos qué el amor positivo y como se trasmite, el amor nutritivo es un interés tierno, que consiste en valorar al niño por el mero hecho de que existe, se da cuando vemos a nuestros hijos como seres especiales y queridos, aún cuando a la vez no aprobemos lo que hacen.

Si es esto lo que se siente por los hijos, su problema principal reside en cómo comunicar tales sentimientos, es un hecho el que muchos de nosotros sólo tenemos nociones decididamente vagas acerca de la forma en que se debe trasmitir este material básico de la vida.

Sobre el amor...


La voluntad vive y se desvive en aumentar, corregir y perfeccionar el amor. Si el amor fuera sólo una exaltación transitoria y fugaz de los sentimientos, su movimiento sería superficial, inmediato y satisfaría la parte más elemental y epidérmica del ser humano.Con lo cual estaríamos ante un subproducto afectivo que cultiva el instante, un monumento a la superficialidad, pasatiempo agradable
que deslumbra sin iluminar o después se desmorona por carecer de firmeza.

Producto típico de una sociedad de consumo, permisiva, que ha perdido los puntos de apoyo fundamentales.El resultado final es la fascinación irresistible por todo lo que significa que sensaciones gratificantes y placenteras.

Hoy se respira, en la convivencia conyugal, una falta de calidad en el esfuerzo personal por mejorar, necesitamos un rodrigón que contrapese esa inclinación, tan acentuada hoy, al abandono y a la dejadez, que a la larga son mortíferos.

En el amor conyugal interviene también la inteligencia, su participación es importante, puesto que da a la vida afectiva la posibilidad de echar raíces.

Inteligencia es capacidad para distinguir lo accesorio de lo fundamental capacidad para resumir la propia situación propia y ajena, comprensión lógica  de lo que sucede para obrar en consecuencia.
En apariencia, le quita espontaneidad y calor al amor, pero esto es sólo aparencia, lo que en realidad hace es darle firmeza, consistencia frente al futuro, solidez arquitectónica.

Decían los filósofos antiguos: no se puede amar lo que no se conoce, el conocimiento de esa persona pone sobre la pista de sí o no es la adecuada, aquella con la que tiene sentido comprometerse para pasar la vida juntos.

¡Las derivaciones del desencuentro en el niño!

La falta de encuentro deriva fácilmente en mensaje negativo, imaginemos que hablamos con nuestro cónyuge, y que él o ella nos mira, pero nos hace sentir que su pensamiento se encuentra en otro lugar. Sus respuestas serán del tipo de: ¡¡AJÁ!¡,¡SI, CLARO¡, ¿Ah,  SÍ?.

De inmediato sentiremos que lo que el otro desea que callemos, para que él pueda volver a su periódico, a su tarea manual o a sus pensamientos.

Por mucho que diga esa persona que nos ama, si esta clase de respuesta se repite con cierta frecuencia comenzaremos a sentir que ("No se interesa por mí, no le importo... ¡Tal vez no me ame!.). El distanciamiento habitual se siente como falta de interés, ya sea uno niño o adulto.

Lo opuesto del amor no es el odio, como muchos suponen, sino la indiferencia. Y nada comunica el desinterés con mayor claridad que el distanciamiento. El niño no puede sentirse valorado por sus padres que se encuentran siempre absorbidos por sus propios asuntos.

Recordésmolo: EL DISTANCIAMIENTO HACE QUE EL NIÑO SE SIENTA NO QUERIDO.